Entre la espada y la pared

La caída abrupta de beneficios del gobierno y la movilidad económica de las familias en Puerto Rico

5/6/2026

Por décadas, más de la mitad de los niños y niñas de Puerto Rico han vivido en pobreza. La mayoría de las familias de estos niños y niñas acuden a los programas del gobierno, como el PAN, Plan Vital, TANF y subsidios de vivienda para aliviar su situación económica. Pero estos programas no están diseñados para encaminar a las familias hacia su movilidad económica. Las familias anhelan un mejor futuro, pero la caída abrupta de beneficios con aumentos pequeños en los ingresos sumerge a las familias en la pobreza.

Las reglas de elegibilidad de los programas confirman que hay caída abrupta de beneficios, aunque su intensidad varía por programa. Grupos focales con familias y personal de las agencias que administran estos programas confirman la caída abrupta de beneficios y su efecto disuasivo sobre el trabajo formal. El aumento en la renta de vivienda pública cuando se comienza a trabajar sobresale como una preocupación mayor. Las familias sienten que el sistema las estanca y troncha sus aspiraciones. El personal entrevistado de las agencias expresa que “el sistema mismo te ahoga”.

Las familias toman decisiones sobre su movilidad económica bajo incertidumbre y con poca información certera sobre cómo se afectan los beneficios cuando comienzan a trabajar. En sus interacciones con las agencias, las familias reciben poca o ninguna información de este tipo. La falta de comunicación entre las agencias limita el campo de acción del personal de elegibilidad y añade confusión en las familias que tienen que lidiar con los distintos programas.

Para reducir la caída abrupta de beneficios y su impacto en las familias, se recomienda lo siguiente: (1) proveer información clara a las y los participantes sobre las reglas de elegibilidad y los cambios cuando empiezan a trabajar; (2) mejorar elementos clave del servicio al cliente; (3) optimizar programas existentes; (4) establecer transiciones escalonadas en todos los programas, especialmente en Vivienda; (5) institucionalizar el manejo de caso e implantar una perspectiva que mire a toda la familia; (6) asignar fondos recurrentes para asistir a las familias en su transición al trabajo; y (7) fortalecer los apoyos al trabajo como el cuido, horarios escolares estables y extendidos, un CTC local y adiestramientos de calidad.