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March 4, 2026

Cuesta arriba conseguir cuidado infantil en sobre 40 municipios

40 municipios en Puerto Rico carecen de oferta suficiente de cuidado infantil

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(4 de marzo de 2026 - San Juan, Puerto Rico) — Cuarenta municipios en Puerto Rico no cuentan con suficiente oferta de cuidado infantil, dejando a miles de familias sin opciones formales para el cuido de sus hijos e hijas. Entre estos municipios se encuentran Maricao, Peñuelas, Loíza y Vieques, además de concentraciones significativas en la zona central, el suroeste y el noreste del archipiélago.

El Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) presentó el estudio Una visión panorámica del ecosistema de cuidado infantil y preescolar de Puerto Rico, un análisis que documenta cómo el acceso insuficiente al cuidado infantil limita la participación laboral y la movilidad económica de las familias con menores, mientras también afecta el desarrollo integral de la niñez.

“Nuestro llamado es a utilizar este documento como una herramienta viva, como base para diseñar políticas más efectivas, orientar inversiones estratégicas y alinear esfuerzos en torno a las necesidades reales de las familias. Si aspiramos a un Puerto Rico donde más personas puedan conectar con un buen empleo, desarrollarse y criar con tranquilidad, el cuidado infantil debe ocupar un lugar central en esa agenda”, dijo Sarah Vázquez-Pérez, Directora Ejecutiva del IDJ.

En Puerto Rico, 100,183 menores de 0 a 5 años tienen al menos uno de sus cuidadores que participan en la fuerza laboral. De estos menores, 43,079 no participan de la oferta de servicios de cuidado infantil por falta de cupo, dejando una brecha de 43%.

Según el estudio, la escasez de servicios es geográfica y afecta de forma desproporcionada regiones rurales y municipios con alta pobreza infantil, siendo especialmente críticos municipios como Adjuntas y Maricao, donde más del 80% de los menores de 0 a 5 años vive bajo el nivel de pobreza. Además, el estudio identifica municipios con una brecha de cuidado infantil extremadamente alta para menores de 0 a 5 años, como Peñuelas (97%), Ceiba (88%), Morovis (83%), Comerío (79%) y Guayanilla (79%).

El estudio analiza el cuidado infantil como un sistema mixto que incluye Child Care de la Administración para el Cuidado y Desarrollo Integral de la Niñez (ACUDEN) del Departamento de la Familia, Head Start y Early Head Start, centros privados y hogares de cuido, y concluye que hay más familias en necesidad de cuido que servicios disponibles, lo que sugiere barreras estructurales de acceso. Los hallazgos muestran que:

  • 40 municipios en Puerto Rico carecen de oferta suficiente de cuidado infantil, mientras los centros se concentran en la zona metropolitana.
  • Al enfocar el análisis en tramos censales, prácticamente todos los municipios muestran ser zonas de necesidad de cuidado infantil y preescolar. De los 981 tramos censales en los que se divide Puerto Rico, 531 son categorizados como zonas desérticas de servicios.
  • Maricao, Adjuntas, Ciales y Ceiba figuran entre los municipios en los que la mayoría de sus tramos censales se catalogan como zonas desérticas.
  • Head Start y Early Head Start atienden aproximadamente 21,000 niños, niñas e infantes. Al mirar estos servicios en conjunto con la pobreza en niñez temprana, 40% de la niñez en edad temprana en pobreza no está siendo atendida por estos programas.
  • Los centros de cuidado infantil enfrentan una carga financiera considerable para su operación que pone en riesgo su sostenibilidad.

El espacio de presentación contó con la participación de la cuidadora Betania Escotto, participante del programa The New York Foundling, Virmette Maldonado García, presidenta de la Asociación Centros de Cuidado y Desarrollo del Niño, y Marelis Román, Coordinadora de Iniciativa Preescolar Virtual de la Fundación Ángel Ramos.

De izquierda a derecha: Marelis Román, Coordinadora de Iniciativa Preescolar Virtual de la Fundación Ángel Ramos, Virmette Maldonado García, presidenta de la Asociación Centros de Cuidado y Desarrollo del Niño, Betania Escotto, participante del programa The New York Foundling y Vallerie Blakely, analista de investigación de IDJ

Desde el punto de vista de las fundaciones locales, Román señaló la importancia de que todos los sectores de la sociedad se involucren en las conversaciones alineadas a soluciones y de este modo garantizar el apoyo a las familias para que puedan acceder a más y mejores oportunidades de cuidado infantil, y así apoyar su camino hacia la movilidad económica.

“El cuido no es un privilegio, es una necesidad. Cuando fortalecemos los servicios para un niño o una niña, transformamos a una familia, impactamos a un municipio y, con el tiempo, a todo un país. La movilidad económica y social solo ocurre cuando ampliamos oportunidades y construimos puentes y alianzas entre sectores”, puntualizó Román.

Por su parte, la analista de investigación y autora del estudio, Vallerie Blakely Vallecillo, subrayó la importancia de revisar los planes estatales a la luz de los hallazgos del informe y atender recomendaciones puntuales como atemperar el reglamento vigente con la ley, promover formas alternas de cuidado infantil y garantizar la asignación sostenida de fondos estatales para el cuidado infantil subsidiado.

Existen soluciones El IDJ recalcó que hay pasos concretos para derribar estas barreras:

  1. Invertir en infraestructura de cuidado infantil
  2. Mejorar la articulación del marco regulatorio y el sistema de servicios de cuidado infantil
  3. Apoyar a los proveedores de cuidado infantil
  4. Involucrar más a los patronos en el ecosistema de cuidado infantil
  5. Aumentar la asequibilidad al servicio
  6. Mejorar los datos sobre cuidado infantil
  7. Fortalecer la capacitación de la fuerza laboral de cuido
  8. Promover y fortalecer modalidades alternas de cuidado recomendados y regulados por Administración para el Cuidado y Desarrollo Integral de la Niñez.

"El futuro económico del país también se construye desde el cuido. Un sistema de cuidado infantil robusto no solo fortalece la participación laboral y la movilidad económica, sino que crea las condiciones para que las familias puedan decidir quedarse, regresar y crecer en Puerto Rico", concluyó Vázquez-Pérez.

El IDJ explicó que atender las barreras que enfrentan las familias requiere la colaboración de patronos, agencias gubernamentales y tomadores de decisiones. Según la organización, los hallazgos del informe aportan evidencia y criterios para orientar decisiones y acelerar cambios que amplíen el acceso al cuidado infantil y preescolar como parte de la infraestructura que sostiene el trabajo y el bienestar de las familias con menores.

Este informe fue posible gracias al apoyo de la Fundación Ángel Ramos.

De izquierda a derecha: Maricelis Román, coordinadora de la Iniciativa Preescolar Virtual de la Fundación Ángel Ramos, Laura López Torres, directora ejecutiva de la Fundación Ángel Ramos, Sarah Vázquez Pérez, directora ejecutiva de IDJ, CPA Roberto Santa María, presidente de la Fundación Ángel Ramos y Dra. Enid Rosario, asociada de investigación de IDJ

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